El aire acondicionado copa el 35 % de las averías en verano

Martes, 17 julio 2012

Los sistemas de climatización y de aire acondicionado son los protagonistas del 35% de las averías de los coches cuando llega el calor. Este dato lo revela la Red Europea de Garantías de Vehículos (REGV) y viene a demostrar que cuando más uso le das a una cosa, más probabilidades hay de que se gaste o rompa. En concreto, algunos de los fallos más comunes en verano suelen ser la rotura del compresor del aire y problemas en las tuberías.

Sistemas de climatización y aire acondicionado

Pero esto no significa que no usarlo no conlleve ningún tipo de avería. Estas también pueden darse, aunque en menor medida. Lo que recomienda la REGV es que los sistemas de climatización y de aire acondicionadose examinen en las revisiones, incluso en épocas invernales, para no tener que llevar el vehículo al taller en verano con un desembolso ‘abultado’ de dinero.

Centrándonos en las causas y los fallos en el aire acondicionado, es importante saber que la falta de mantenimiento puede producir pérdidas de gas y aceite del compresor con posibles roturas en elementos internos y un coste de unos 800 a 1.000 euros. Además, el desgaste de las tuberías las convierte en porosas con el riesgo de que dejen escapar gas refrigerante, un problema menor que se resuelve con una pequeña revisión pero que en caso de sustitución nos costaría entre 200 y 300 euros.

Otros elementos importantes en el mantenimiento del aire acondicionado son: los filtros; que en el caso del de polen debe sustituirse cada 12.000 kilómetros y el deshidratante cada dos años; las fisuras en la estructura del aire acondicionado debido a los pequeños golpes que sufre el vehículo durante los aparcamientos; y la suciedad que llega a la parte delantera del capó del coche en la que se encuentran condensadores, filtro, etc., y que reciben arena, insectos y hojas procedentes del exterior y que afecta al sistema de climatización.

En cuanto a las recomendaciones, es conveniente prestar una atención especial a estas cuestiones si el vehículo se usa en una zona costera o en las islas, pues se añade la corrosión por humedad y salinidad. Además, un mal uso del aire acondicionado predispone la aparición de todos estos problemas, así que la tendencia a encenderlo a su máxima potencia es un hábito que debería sustituirse por un encendido más gradual.

En definitiva, examinar los mecanismos del aire acondicionado en las revisiones, ponerlo en marcha al menos un par de veces al mes o llevar el coche al taller cuando el aire no enfríe lo suficiente, son algunas pautas que pueden evitar averías mayores y costosas visitas al taller.

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