Criterios para calcular el precio de un coche

Lunes, 14 mayo 2012

Cómo calcular el precio del coche

De un tiempo a esta parte, las ventas de vehículos de ocasión han superado con creces las realizadas en el sector de los coches nuevos. Este panorama nos dibuja un escenario en donde, además de los conductores que sólo pueden acceder a la compra de un vehículo de segunda mano, encontramos muchos usuarios que se ven abocados a tener que vender su coche. Por ello, antes de poner a la venta el vehículo, conviene conocer cuáles son los factores que influyen en su depreciación y, por tanto, en su precio final. Estos aspectos, a su vez, serán los que estudiará el conductor que se plantee adquirir el coche.

Los criterios esenciales que inciden en la valoración es su antigüedad, se tiene en cuenta el año e incluso el mes de matriculación del vehículo, y el kilometraje del vehículo. Pero no influyen de igual manera. Así, cuando el vehículo tiene menos de cuatro años y un alto kilometraje no incide demasiado en su precio. Sin embargo, cuando un coche tiene más de seis años la depreciación es mayor, aunque tenga pocos kilómetros.

En lo relativo al tipo de motorización (diesel o gasolina) y el consumo, vemos como, dentro de un mismo modelo, las mecánicas diesel se devalúan menos que los motores de gasolina. Otro elemento importante son los neumáticos, ya que puede suponer un gran desembolso posterior. Si están muy gastados o presentan un desgaste irregular, es mejor adquirir unos neumáticos nuevos en oferta puesto que un coche con gomas nuevas ofrece muy buena impresión.

El estado general del vehículo (chapa, interior, lunas, pintura, volante, pedales, alfombrillas, etc.), también influye mucho en el precio. Hay que cuidar que no estén muy ‘viejos’ y pensar que entre ‘impecable’ a ‘muy desgastado’ existen puntos intermedios perfectos en precio y apariencia (cambiar juego alfombrillas, limpiar los pedales…). Además, es preferible adecentar el habitáculo, aunque sea con remedios caseros, para que en éste no se vean manchones ni esté dominado por malos olores, como el del tabaco.

Es básico tener muy claros los extras del coche (pintura metalizada, alarma, cambio automático, tapicería de cuero, asientos eléctricos, control de distancia de aparcamiento, control de velocidad, techo solar, etc.), ya que son elementos que permiten subir el precio o argumentar una venta más llamativa al pedir la misma cantidad de dinero que piden otros por coches que no cuentan con esos extras. Con esta última opción se gana menos dinero, pero el coche se va a vender más rápido.

Si el coche está asegurado a todo riesgo se puede aprovechar para retocarlo y corregir los desperfectos que pudiera tener eliminando arañazos y cuidando que no haya humos ni fugas de líquidos del motor o del circuito de refrigeración.

Además, se puede solicitar una tasación a profesionales del sector (mecánicos, vendedores, concesionarios, talleres, etc.) recordando siempre que los concesionarios y las aseguradoras tasan en general a la baja. En todo caso, por ir a la opción más económica, existen diferentes portales de Internet de tasación online gratuita que pueden ayudarnos a tener una referencia de los precios de mercado. Os dejamos alguno: autoenred, autocasion, autocity, coches.net.

Por último, resulta interesante visitar las páginas web de venta de coches de segunda mano y averiguar cuánto piden otros propietarios por vehículos similares (marca, modelo, motor, antigüedad, etc.) y comparar los precios de venta en publicaciones especializadas de motor y anuncios de segunda mano.

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