Lamborghini, la marca de los toros

Jueves, 23 febrero 2012

Lamborghini Miura

La historia de ciertas marcas de coches está plagada de anécdotas y de curiosidades, incluso en los nombres. La de los deportivos Lamborghini destaca al ser una firma italiana ligada a la tauromaquia, que se caracteriza por bautizar a la mayor parte de sus modelos con claras referencias taurinas. Pero sus comienzos fueron realmente diferentes ya que su creador, Ferruccio Lamborghini, comenzó fabricando tractores. Con el tiempo, y al crear Lamborghini, consiguió juntar dos de sus grandes pasiones: la tauromaquia y el automovilismo.

Tal era su afición al mundo de los toros, que el símbolo de la firma representa a un astado preparándose para embestir. Entre sus modelos encontramos nombres de toros famosos por su bravura, de términos taurinos o de ganaderías históricas.

El primer modelo de Lamborghini fue el 350 GTV. Los de referencia taurina no tardaron en llegar. En concreto, con su tercer modelo lanzado en 1966, se quiso honrar a una ganadería conocida por la bravura y la agresividad de sus astados. Se trata de la ganadería de Eduardo Miura. El Lamborghini Miura fue innovador, además, al contar con el motor en la posición central trasera y cosechó el término de superdeportivo catapultando a su creador a la fama.

Ya en 1969 se lanzó el Lamborghini Islero en referencia al toro que acabó con la vida de Manolete. El modelo era menos puntero y más “accesible“. Tras este, los modelos ‘taurinos’ no cesaron de aparecer. Los más destacados han sido el Lamborghini Murciélago -en referencia a un toro indultado de la ganadería Miura que en 1879 aguantó 24 estocadas-, el Lamborghini Diablo -nombre de un agresivo toro de la ganadería Duque de Veragua que toreó El Chicorro en 1869-, el Lamborghini Aventador -un toro de carácter que obtuvo el trofeo al más bravo en la plaza de toros de Zaragoza en 1993-, el Lamborghini Reventón -nombre del astado de la ganadería Don Rodríguez que mató al torero Félix Guzmán-, el Lamborghini Gallardo -en referencia a una casta de toros que surgió a mediados del siglo XVIII al cruzar vacas andaluzas con toros navarros-, el Lamborghini Espada -en referencia al arma que usa el matador para terminar la faena-, el Lamborghini Jarama -en honor a los temibles toros del Jarama-, y el Lamborghini Urraco -en referencia a los toros de color blanco y negro-.

Esta tradición se ha mantenido con todos los propietarios, aunque no en todos los modelos. Por posibilidades no hay problema, todavía queda una larga lista de términos o de toros que han pasado a la historia, como Barbudo, Jocinero, Pavito… ¿algún modelo futuro optará por esos nombres?

Si te ha gustado el artículo, haz click aquí

También te puede interesar:

¿Quieres compartirlo?

Deja un Comentario





*