La casa natal de Enzo Ferrari ya es un museo

Lunes, 26 marzo 2012

Vista general de la zona de exposición

Este mes se ha inaugurado el Museo Casa Enzo Ferrari en la vieja casona de ladrillos de Módena en la que nació y vivió 22 años el fundador de esta histórica marca. En el acto de apertura se llevó a cabo un homenaje al mítico padre de la casa automovilística. Además, la casona se ha complementado con la construcción de un moderno edificio, de arquitectura futurista con líneas y color amarillo en su techo que imitan a un capó de un Ferrari con motor trasero. Este edifico anexo alberga en sus 5.000 metros cuadrados una sala de proyecciones, una sala de conferencias, una tienda, una cafetería, una zona de exposición de coches e incluso un aula con archivo digital.

Sin embargo, aunque no podían faltar deportivos de la marca, el que busque una exposición con muchos Ferrari quedará decepcionado. El Museo Casa Enzo Ferrari está dedicado a la figura del Commendatore. El que quiera repasar la historia de los modelos deberá acudir al Museo Ferrari de Maranello, uno de los más visitados de Italia, y que trabajará en sinergia con el inaugurado ayer. De hecho, los pocos coches que hay en el Museo (el Auto Avio 815 -primer automóvil obra de Ferrari de cuando trabajaba en Alfa Romeo-, el Ferrari 166 MM Barchetta Touring, el Stanguellini Formula Junior, el Fiat 508 SS MM Coppa d’Oro, el Maserati Spider Zagato o el A6 1500 Pininfarina) no son necesariamente de la marca Ferrari, sino más bien vehículos que jugaron un papel importante en la vida de Enzo.

En el museo, y a través de un recorrido multimedia, pueden repasarse los eventos más destacados de la vida de este importante personaje, famoso por sostener que “si lo puedes soñar, lo puedes hacer”. En la casa natal hay un cuarto violeta, el color con el cual Ferrari solía escribir sus cartas; sus famosas agendas, en las que solía guardar, doblada, una bandera de Italia, y sus famosos anteojos de forma inconfundible.

Piero Ferrari recordó a su padre destacando el valor de la visión de un hombre que supo transformar su pasión en trabajo: “Mi padre no se detenía en los errores y tampoco en las victorias, sabiendo que el pasado es inmodificable. El domingo por la noche hablaba de lo que íbamos a hacer en el trabajo al día siguiente. Creía en el futuro”.

Para todos los que tengan curiosidad, el Museo cuenta con una página web en la que se pueden conocer más detalles de este interesante lugar.

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