Cómo afecta el alza del IVA al conductor

Miércoles, 18 julio 2012

El 1 de septiembre. Esa es la fecha en la que pasará a ser efectiva la subida del IVA al 21%. Y las reacciones y los cálculos de lo que supondrá esta subida no se han hecho esperar. Es una medida que afectará a los conductores a la hora de comprar un coche y en su mantenimiento. Pero, además, los conductores ya empiezan a mirar de reojo y con cierto temor otros gravámenes que afectan al mundo del motor y que también son carne de subidas recaudatorias.

El IVA al 21% va a suponer un encarecimiento medio de los turismos en unos 650 euros, según ha señalado la asociación de vendedores Ganvam. Por su parte, la asociación de fabricantes Anfac, y la patronal de concesionarios Faconauto, creen que el aumento del IVA también tendrá un efecto disuasorio. Esto se traducirá, según Anfac, en que se venderán entre 20.000 y 25.000 coches menos y, según Faconauto, en que un 10 % de los compradores que ya habían dado una señal no sigan con el proceso de compra. Desde AutoScout24, consideran que este aumento del IVA podría acelerar el trasvase de compras de vehículos nuevos hacia el mercado de usados más jóvenes.

El impacto de esta medida se entiende para las asociaciones del sector, por tanto, muy negativo no sólo en lo material sino también en lo psicológico. Para muchos posibles compradores representa, en palabras de GANVAM, “la gota que colma el vaso”. En todo caso, está en la memoria de estos colectivos las fuertes caídas de ventas de turismos registradas tras la subida de este impuesto que ya se aplicó en verano de 2010, coincidiendo con el fin del Plan 2000E.

Pero, no hay que olvidar, que esta subida no afecta sólo a los conductores a la hora de adquirir un vehículo. También el área de la posventa, que hasta hace poco era salvavidas de la rentabilidad de los concesionarios, se verá perjudicada por la nueva subida. El precio de los recambios y las tarifas por los servicios de reparación se verán aumentados y la consultora Audatex estima que las reparaciones serán 25 euros más caras de media para los vehículos nuevos y 20 euros para los antiguos. Las visitas al taller volverán a caer. Visitas que ya se habían reducido entre un 4% y un 7% durante el pasado año.

Existen, además, otros impuestos a los que debe enfrentarse un conductor y no relacionados con el IVA, pero sobre los que se está empezando a poner el punto de mira. Son tasas a las que recurren las comunidades autónomas para obtener ingresos: el impuesto de matriculación y el de circulación. El primero de ellos, el de matriculación, ya ha sufrido subidas en Extremadura y las comunidades tienen derecho a aumentarlo hasta en un 15 % con respecto a lo que dicta la regulación estatal.

Si te ha gustado el artículo, haz click aquí

También te puede interesar:

¿Quieres compartirlo?

Deja un Comentario





*